jueves, 14 de abril de 2016

Planificar micro-proyectos dentro de las organizaciones políticas más pequeñas.


Las organizaciones políticas tienen una herramienta de obligado uso: la planificación estratégica por proyectos. Hablamos de plantear, en este caso, micro-proyectos, coordinarlos dentro del plan general de la organización (Proyecto/Plan General), y gestionarlos de manera autónoma con una planificación más específica que lleve a su desarrollo más correcto. 

No podemos engañarnos. Las organizaciones políticas, en los ámbitos territoriales más pequeños y en los grupos de interés, pueden plantear un plan a largo o medio plazo pero, en el corto plazo, hay que plantear micro-proyectos. Micro-proyectos que deben planificarse con intención  de que paso a paso tengan éxito. 

O lo que es lo mismo: establecer los pasos precisos para alcanzar sus objetivos.

Planificar es útil para:
  • Pensar lo que queremos hacer como partido.
  • Avanzar despacio, paso a paso, pero sin hacer siempre lo mismo.
  • Implicar a todas las personas involucradas con la organización, atrayéndoles hacia los micro-proyectos que puedan estar más en consonancia con sus intereses.
  • Conseguir el compromiso de todos, al implicarles (indirectamente) en el Plan General a través de los diferentes micro-proyectos planteados.
  • No concentrar todas las tareas en unos pocos. 
  • Prever con antelación las dificultades.
  • Evitar las improvisaciones.
  • Ayudarnos a conocer la situación de partida, la finalidad última y los recursos con los que contamos.
Esa planificación se logra a través de un Plan General que da cobertura a los micro-proyectos más concretos. Un micro-proyecto que debe responder a 10 preguntas:
  • ¿Por qué? FUNDAMENTACIÓN. Justificar el sentido del proyecto, de la existencia del mismo dentro de la propia organización.
  • ¿Qué? DENOMINACIÓN. Resumir el proyecto en una sola frase puede ser un buen comienzo.
  • ¿Para qué? OBJETIVOS. Definir nuestros objetivos. Las metas que queremos lograr.
  • ¿A quién? DESTINATARIOS. Determinamos las personas a las que va dirigida nuestra organización y nuestro proyecto.
  • ¿Cómo? METODOLOGÍA. Nuestro método de trabajo y la organización de tareas y actividades.
  • ¿Cuándo? TEMPORALIZACIÓN. Los tiempos de realización de tareas y actividades.
  • ¿Dónde? LOCALIZACIÓN. El proyecto debe concretar el espacio de manera específica.
  • ¿Con quién? RECURSOS HUMANOS. Las personas de la organización que van a participar en este proyecto.
  • ¿Con qué? RECURSOS MATERIALES. El presupuesto, los materiales que vamos a utilizar y los gastos e ingresos.
  • ¿Qué tal lo estamos haciendo? SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN. El análisis del desarrollo de nuestro trabajo.
Contestar a estar preguntas nos debe llevar a lograr un proyecto concreto dentro de la organización lo más realista posible y por lo tanto nos marcará el camino para lograr el éxito colectivo.