sábado, 25 de abril de 2015

Situación electoral en Madrid ... ¿Reversible?


Queda justo un mes para las elecciones municipales y regionales en la Comunidad de Madrid. El resultado final no está escrito pero las tendencias electorales parecen marcadas y con visos de poca capacidad por parte de partidos o candidatos de ser modificadas sustancialmente. La partida la juegan los de siempre (PP, PSOE e IU), los que llegaron hace cuatro años (UPyD) y los nuevos (PODEMOS y Ciudadanos). En este artículo quiero que nos respondamos a una pregunta, 

¿En que punto electoral nos encontramos?

Vamos a partir de una encuesta, la de principios de abril de 2015 (Sigma Dos / El Mundo). Si se hubieran realizado elecciones en esa fecha este hubiera sido un posible resultado:


En esta encuesta las tendencias ya estaban marcadas:
  • El Partido Popular con una tendencia continua y clara de perdida de suelos electorales tras la irrupción de Ciudadanos.
  • Un PSOE que empezaba a notar el efecto Gabilondo y la recuperación lenta pero constante de la marca a nivel nacional.
  • PODEMOS y Ciudadanos consolidados electoralmente por encima de los quince puntos.
  • IU aguantando el 5%.
  • Y un UPyD en clara tendencia bajista y con muchas posibilidades de perder su actual representación institucional.
¿Han cambiado esas tendencias a un mes de las elecciones?

En algunos aspectos estas se han consolidado, en otros se han estancado y en algún caso se han acentuado de manera dramática.

En primer lugar hablemos del Partido Popular. Es obvio que los diferentes casos de corrupción, su imagen deteriorada por una gestión de gobierno que recoge un general rechazo ciudadano y su incapacidad para renovarse han convertido su futuro electoral en algo complicado de vaticinar. Su apuesta por un cambio en la tendencia electoral gracias  a una histórica fidelidad de marca es, tras conocerse la ultima encuesta en la Comunidad Valenciana, un auténtico despropósito. Tanto la candidatura de Esperanza Aguirre como la de Cristina Cifuentes se han mostrado incapacitadas para ser un revulsivo electoral eficaz. La primera acosada por los casos de corrupción que salpican su pasada gestión, por sus salidas de tono y por una imagen cargada excesivamente de un neoliberalismo mal entendido que conjuga poco con la imagen de derecha moderada que hoy en día reclama un electorado que empieza a identificarse con una derecha más europea y centrada a la que Ciudadanos ha sabido poner cara y atraer con un candidato, propuestas e imagen de perfil más moderno.

En el caso del PSOE, tras la llegada de Ángel Gabilondo, la tendencia ha sido la contraria al Partido Popular. Se recupera lentamente y, aunque no tenía reflejo en las encuesta de principios de abril, si que recogía datos de valoración candidato o marca mucho mejores que las de encuestas anteriores. 

Tanto Partido Popular como PSOE tiene un enemigo común: el tiempo. Parecen condenados a que sus resultados vayan en la línea que marquen próximas encuestas con escaso margen de corrección atendiendo a la cercanía de la cita electoral.

En el caso de Ciudadanos, como comentaba antes, gana con el discurso de la derecha moderada, social, liberal y centrada que dejó el Partido Popular abandonado como consecuencia del giro que Mariano Rajoy impuso a sus dirigentes hacia una imagen de derecha conservadora y escorada culturalmente hacia los extremos que, en poco más de dos años (y ahora acentuado hasta su máxima expresión) ha dinamitado las bases electorales del que fuera único referente de la derecha española. Hoy Ciudadanos marca una tendencia electoral alcista imparable que semana tras semana suma nuevos votantes, simpatizantes y militantes, y que, a su vez, es reflejo del estado de descomposición actual del Partido Popular. 

PODEMOS es la marca que más va a notar en las próximas semanas su agotamiento electoral. Las elecciones andaluzas ya constataban este dato y las encuestas en Valencia o a nivel nacional indican la incapacidad de superar la imagen de partido protesta que ellos mismos cultivaron para asentar su principal base de votantes. La falta de propuestas, su discurso anti PSOE (que a la vez moviliza al electorado socialista), la incapacidad de cerrar acuerdos de gobierno, Venezuela, las polémicas de Errejon o Monedero, sus debates internos incomprensibles,... tantas cosas que suman para restar en el resultado final. Parecen condenados a moverse poco más allá del 15% en intención de voto y parecen apostar a tener un resultado algo mejor a nivel de Madrid ciudad por el perfil sociológico más "urbanita" de sus votantes. En Valencia o Barcelona ciudad existe igualmente esa marcada preferencia sociológica.

IU es la marca sorpresa, pero en su versión más negativa. Conflictividad interna, deserciones de última hora, su discurso robado por PODEMOS y un electorado en franca retirada. Sin embargo tiene un suelo de electores muy fiel desde el que pueden plantear una dura batalla. 

UPyD es la marca a desaparecer. Podría aguantar en algunos municipios donde se han asentado como marca o incluso mantener una cierta representación a nivel regional. Pero la tendencia actual es clara: caída sin freno que les lleva a una agónica y lenta irrelevancia política. Es el fruto que recogen de su visión personalista, antisistema y sin capacidad de participar en gobiernos que asumieron sus bases en silencio complice con su lideresa, Rosa Díez. 

En este contexto, y si me lo permiten, atendiendo a resultados históricos, últimos datos electorales y tendencias descritas con anterioridad ... las próximas encuestas podrían moverse en el siguiente rango de intención de voto:

  • Partido Popular :  por debajo del 30% de votos y con tendencia bajista si Ciudadanos consolida proyecto y marca en Madrid.
  • PSOE :  Cerca del 25% de votos y tendencia alcista muy limitada. Una estrategia correcta de movilización de votantes propios podría darle una sorpresa muy positiva en el tramo final de campaña.
  • Ciudadano: por encima del 15% de votos, consolidando este punto como suelo necesario para asaltar cotas más altas. No es de extrañar que, ante un descalabro generalizado del Partido Popular, se acercara al 25% de votos e incluso pudiera pelear por ser la segunda formación política en Madrid.
  • PODEMOS: Siempre por encima del 10% y rondando el 15% pero sin una tendencia alcista muy clara. Tendencia de voto mayor en Madrid ciudad y escasa relevancia en el resto de la región.
  • Izquierda Unida: Por encima del 5%. Confirma suelo y puede plantear batalla a un PODEMOS estancado electoralmente. En una franja de +/-4 puntos pelea con PODEMOS por un electorado muy escorado a la izquierda que no ve al PSOE como opción electoral.
  • UPyD: irrelevante, tendencia bajista. Lucha por lograr el 5%. Puede esperar mantener una cierta representación institucional si estrategia de campaña, candidato y contexto general se ponen de su lado (mucho pedir, pero su única posibilidad).
Por último, una previsión más general: sensación de una alta participación por movilización de electorado vinculado a marcas nuevas y especial movilización de electorado tradicional de los dos grandes partidos. 

Y tú, ¿Qué opinas?


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