domingo, 8 de enero de 2017

Doctor....no sé comunicar, ¿Tengo algo?

Imagen gracias a... www.saposyprincesas.com


Muchos partidos y políticos viven hoy, como otros muchos ciudadanos, una incapacidad para controlar los diferentes medios con los que se hace plausible la comunicación. 

Palabras clave: #PolíticaLocal #ComPol #Transmedia

Guillermo Orozco en un artículo (1997) para la Revista Iberoamericana de Educación ya habla de "avasallamiento audiovisual, electrónico y digital sin precedentes" o de "esquizofrenia epistemológica por la ausencia de una visión abarcativa de las nuevas realidades comunicativas".

A la incapacidad por abarcar desde el punto de vista del receptor se une la incapacidad del emisor de comunicar con coherencia. Y esto sucede en medio de un error que se repite y se ignora: ni se sabe, ni se quiere realizar una planificación estratégica (y cuando se hace, es de escaso éxito). Y sucede en medio de dos carencias: falta de creatividad e impacto en la creación del mensaje y falta de generación de compromisos e impulso de la participación ciudadana con  base en el mensaje.

En este momento, alguien de la organización se despierta de su sueño y pregunta... "¿¡¡Me pasa algo´doctor´!!? 

No le pasa nada....

Simplemente podríamos decir que hoy en día, en muchas entidades (en la suya puede que también), en términos cualitativos y cuantitativos se siguen manteniendo objetivos de la "Comunicación 1.0": calidad en el formato y cuantificación por número de impactos o usuarios abarcados. 

Pero señores y señoras...estamos en el siglo XXI. Y comunicar ya no es tan fácil.

Al error de mantener estrategias más propios de un mentalidad ´1.0´ se suma el exceso personalismo de la comunicación institucional. Olvidamos constantemente que la comunicación actual tiene su origen en historias creativas, atrayentes, llenas de contenido a las que las personas se acercan con naturalidad, curiosidad y deseos de conocer, interpretar y expandir positivamente. 

Esta actitud lleva a ligar una estrategia de comunicación de una institución al éxito o fracaso de una o varias personas. Y esto, por exceso o por defecto, acaba pasando factura. 

¿Recapitulamos?

Nos hemos levantado una mañana y nos hemos dado cuenta de que: mis mensajes no son creativos, los distribuyo por plataformas y formatos diferentes con intención de sumar impactos pero sin esperar generar ningún feedback en el receptor, me falta dar contenido al mensaje, me falta un relato que acompañe toda mi estrategia, me falta una historia que contar...
... empiezo a querer cambiar y, por lo tanto, me digo que quiero contar una historia, atractiva y creativa, (y cuando la tenga) quiero planificar como contarla, en diferentes formatos donde la suma de cada una de sus partes sea más que el todo, quiero enganchar al oyente, que se convierta en el propio emisor de mi mensaje.

Y ahora, seamos sinceros por un momento...

Vivimos unos tiempos donde lo incierto copa el día a día de las personas. Son menos, cada día, los que admiten la compra de un mensaje o una idea en base a una simple repetición de los mismos. Necesitan mensajes creativos, diferenciados, que aprovechando la interactividad de las redes sociales, les implique en el debate, comprensión, adaptación a su realidad y difusión del mensaje. 

Y en estos tiempos que nos tocan vivir, la generación de estrategias de comunicación asumen una realidad en la que los medios más tradicionales de comunicación se mezclan con lo más avanzado de la comunicación virtual, online, de redes sociales y viralización de contenidos ... no controlable. Y en este contexto la narrativa transmedia se convierte en el medio para dar coherencia a la estrategia de comunicación. 

¿Quieres comunicar? ¿Comunicar bien? ¿Sentirte parte de este siglo XXI?

Pues no dejes de leer estos "5 artículos para saber más de transmedia y política". Recomendables:
Y como siempre digo: