domingo, 25 de noviembre de 2018

Una organización política esquizofrénica.


Palabras clave: #ComPol #Organización #Esquizofrenia
📷 Pixabay / Gerd Altmann

Las organizaciones, como las personas, pueden enfermar. Y las organizaciones políticas no son una excepción a esta realidad. 

Este año he podido trabajar en organizaciones que, en sus ámbitos geográficos concretos, fallaban en el diagnóstico sobre el qué les pasaba: creían que cometían errores de estrategia, donde había una organización enferma incapaz de implementar algo con éxito.

La "esquizofrenia organizacional" es la enfermedad más presente en política y de ella hablamos en este artículo.
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💬 La "Esquizofrenia organizacional" implica la aparición de comportamientos defensivos que se justifican desde lo “políticamente correcto” pero que realmente son actuaciones estimuladas desde el rencor, que esconden conflictos y que propician falsos consensos. 
#Interpolitica #Organización #ComPol 🏷

Empecemos....

Una organización política esquizofrénica es aquella que tiene unos procesos de decisión, comportamientos y lenguaje basados en un código que consideran ajustado a lo políticamente correcto, pero cuyo comportamiento real y decisiones finales se basan en códigos de actuación diametralmente diferentes.

Un síntoma de esta enfermedad organizacional es detectar entre sus miembros comportamientos defensivos, una actitud que les lleva a atacar y denostar cualquier opinión o comportamiento que no consideran alineada con sus intereses.

Las rutinas defensivas se fundamentan en la utilización de un lenguaje “políticamente correcto”, que a la postre se estimulan desde el rencor, esconde conflictos y propician una atmósfera de falso consenso.

¿Por qué en política no se trabaja esta realidad orgánica?

Detectamos una causa principal: la ocultación de lo síntomas como uno de los elementos específicos que sufren las organizaciones políticas respecto a otro tipo de organizaciones. Y por ello, esta enfermedad organizacional suele ser difícil de detectar y tratar en nuestro ámbito político específico.

¿Qué puede ocultar los síntomas en las organizaciones políticas?

  • Un exitoso voto de MARCA o apoyo ciudadano a un CANDIDATO en niveles superiores lleva a ocultar que la organización que aprovecha esa marca o imagen de candidato en un ámbito geográfico o sectorial inferior sufra de esquizofrenia organizacional. Sus resultados electorales pueden ser inferiores a los esperados, pero viven de los frutos que les ofrecen elementos políticos ajenos a su labor específica. 
  • Organizaciones relativamente pequeñas y cerradas: sus elementos internos se alimentan entre ellos en su esquizofrenia política y aprovechan la organización para cubrir sus objetivos personales. Rechazan diagnóstico y tratamiento por considerarlo un riesgo para su posición interna. Se persigue cualquier tipo de "disidencia" a la opinión única y uniforme, e incluso se llega (en sus grados más sectarios) a querer controlar la vida de los miembros de la organización. 
  • Hiper-Liderazgos: que imposibilitan trabajar la organización desde las aportaciones positivas del equipo o a realizar diagnósticos realistas si una u otra acción amenazan con poner en duda el tipo de liderazgo que se ejercita en la organización política.
  • Rechazo al asesoramiento externo: la esquizofrenia organizacional genera un rechazo paranoico a cualquier opinión externa. Detectamos como se ataca a medios de comunicación, por opinar diferente a lo que se considera "correcto", o se conceden o quitan etiquetas a líderes de opinión dependiendo del grado de apoyo a sus "decisiones".

¿Cómo detecto la esquizofrenia organizacional?

Jorge Salinas, Coach-empresarial, nos dice:
Continuamente en nuestras empresas y en nuestros equipos (e incluso en nuestra vida personal), “surfeamos” en una ola de contradicciones imposibles, actuando como si esas contradicciones no existieran, y pensando que no podemos hacer absolutamente nada para cambiarlas, discutirlas o modificarlas. “Así son las reglas del juego”, concluimos, y “me interesa jugarlas si no quiero que me pongan en el banquillo”.

En política esto está todavía más presente. Quedarse "en el banquillo electoral" es una realidad si no se alinea uno con la organización y sus hiper-liderazgos, y generamos medios de defensa que:
"...actúan como estrategias auto-protectoras de la inconsistencia entre palabras y acciones, permitiéndonos mantener el control y reafirmar nuestra seguridad personal".

Esas estrategias auto-protectoras se traducen en la generación de mensajes poco claros (indefinición personal para no contradecir la opinión orgánica), la anulación de nuestra capacidad crítica (callamos ante los errores o cierres en falso de las incidencias), nos sumamos sin fisuras a las cazas de brujas (buscamos la culpa fuera) o asumimos con naturalidad que la APARIENCIA es la actitud correcta. 

“Organizaciones con comportamientos divergentes entre lo que se piensa, se dice y se hace. El discurso y la realidad no coinciden, con el inevitable malestar e hilaridad que causa esa incoherencia”.
El propio Javier Fernández nos invita a detectar uno de estos comportamientos para saber si nuestra organización sufre de esquizofrenia organizacional:

  • Se atiende bien al cliente “externo” y mal al cliente “interno”.
  • Se pide iniciativa, pero se penalizan claramente los errores.
  • Se solicita participación, pero se imponen las decisiones.
  • Se solicitan esfuerzos importantes, pero no se acompañan de las recompensas y reconocimientos correspondientes.
  • Se habla de trabajo en equipo, pero se premian los desarrollos individuales.
  • Se proclama confianza, pero aumentan los controles.
  • Se enfatiza que el capital humano es lo más importante, pero no existen políticas de gestión de los recursos humanos.

¿Qué causa la esquizofrenia organizacional en política?

Hay diferentes orígenes. Quizás entre los elementos que ocultan su diagnóstico están también sus causas originales (organizaciones cerradas o hiper-liderazgos). Pero no es menos cierto que por sí solo esos elementos no son una causa.

Añadimos:
  • Los hiper-liderazgos que tienen de protagonistas a PERSONAS INSEGURAS o DESCONFIADAS.
  • Organizaciones pequeñas o cerradas: SÍ. Pero además: incapaces de gestionar sus conflictos internos.
  • Equipos directivos que asumen que su realidad es la única realidad. Incapacidad de relacionarse con el entorno. 
  • Falta de coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Entre lo que se dice y lo que representan realmente quienes lo dicen.
¿Qué hago? 

Los expertos son claros en este punto. La esquizofrenia organizacional se cambia asumiendo la enfermedad, primero; aceptando un tratamiento, segundo. Y como en toda enfermedad, estirpar o controlar lo que la causa es muy necesario. 

La pregunta es: ¿Puede curarse una organización enferma desde dentro? Y la respuesta es clara: NO. Solo agentes externos a esta organización podrán diagnosticar y tratar la enfermedad con éxito. Les animo, cuando la detecten, a consultar a expertos....apoyarse en ellos.....y salir del pozo con su ayuda. 

Y ya sabes....... 

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