miércoles, 5 de diciembre de 2018

"Son las emociones, estúpido"


Palabras clave: #ComPol #Política #Emociones
📷 Pixabay / Stefan keller

Las emociones como las razones nos llegan por la misma vía: a través del cerebro. Sin embargo, las primeras abren puertas hacia la razón que nunca se producen en camino inverso. Si queremos convencer a alguien con argumentos, primero debemos haber ganado su cerebro desde las emociones. 
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💬 Las emociones no son un problema para planificar nuestra estrategia política. Lo que sienten las personas es la mejor respuesta a cómo construir un relato, las propuestas y hasta las decisiones estratégicas.  
#Interpolitica #política #ComPol #Emociones 🏷
Empezamos.....

Una de las realidades electorales a la que he buscado más respuestas es a lo que llamamos bloqueos emocionales. Es decir, personas a las que no llegamos con nuestra acción política porque por una cuestión de principios (no comparten los que representa una marca o candidato), estética (no se ve representado en la imagen que traslada un partido, su candidato o incluso sus bases) o hasta de estado de ánimo.....han decidido no considerarnos su opción político.
Para saber más: artículo de Alice en Wikipedia
Sí. Sé que esto pasa muchas veces. Le ponemos la etiqueta de "voto de marca". Y asumimos que esta realidad construye nuestro suelo y nuestro techo electoral. Pero seamos sinceros: ¿Cuántos políticos conoce que hayan intentado romper esta dinámica?

No les hacía falta. Cierto. El mundo se dividía en conservadores y progresistas. Y dependiendo la época que se vivía, uno u otro gobernaba sin problemas.

Pero llegó el populismo de izquierdas y de derechas, se lanzo a conquistar lo emocional y decidieron que superar los bloqueos mentales de los electores era solo una cuestión de romper con sus dinámicas más básicas de razonamiento. Usaron las emociones para llegar a sus razones. Las redes sociales ayudaron en este envite. Hoy ya están aquí, y siento decirlo, los de siempre (la política de siempre) no despierta de su ensueño (convertido en pesadilla) ni aunque le gritemos mil veces al oído: "Son las emociones, estúpido".

Las emociones hacen más visceral la política. Cierto:
«Es evidente que cuando la política es solo pasión y emoción, la probabilidad de que la tensión social aparezca y el invento de la convivencia democrática quede hecha añicos es muy elevada. Pero pretender, consciente o inconscientemente, que la política esté despojada de pasión y emoción es poner las bases para un proceso de liquidación social de la política» 
(J. Sánchez, 2007)
Exacto. No es realista pretender luchar contra las emociones. Diría que es casi suicida intentarlo.

Pero hay políticos a los que conozco, a los que asesoro y a los que analizo (por ser mis contrarios) que se han creído superiores al resto por sus ideas (su ideología) y por su razonamiento programático (sus superiores propuestas). ¡Qué absurdo! ¿No? En todos estos casos la estrategia que espero de ellos es que al menos con su complejo de "superioridad política" no acaben cometiendo errores que dinamiten lo único que realmente les permite sobrevivir en este mundo: el ´voto de marca´.

Pero tú no eres como esos. Quieres ser algo más. ¿No? Entonces recuerda, hay que ganar las emociones para que tus razones (tus ideas) vuelvan a conquistar el cerebro del votante.

Antoni Gutiérrez-Rubí nos dice:
"Aceptada la «inteligencia emocional», los políticos comienzan a valorar la gestión de las emociones como vehículo decisivo para generar los sentimientos que les permitirán transmitir —de manera que se perciba— un determinado mensaje en las mejores condiciones. (...) Ya no se juzga a los políticos solamente por sus palabras y sus promesas, sino que su aspecto y su actitud también juegan un papel decisivo".
¿Cuál es el origen de las emociones? Leía a una periodista, Catalina Ruiz Navarro, que, "Los problemas económicos dan rabia y la rabia hace más recalcitrantes los prejuicios y la sensación de persecución por parte del “Otro”", y esto que parece muy simple es una realidad a la que no se puede combatir solo con razones. Problemas económicos, exclusión social, cultural o política,... tantos elementos han despertado la persecución del "otro" y tan pocos se han construido para parar esas percepciones.

Trump, Le Pen, el Brexit, el nuevo gobierno populista en Italia....son ejemplos de que poner el acento en el "otro" para justificar problemas y exclusiones.....es rentable electoralmente.

Es Ruiz Navarro quien nos recuerda que en el libro "Emociones Políticas" de Martha Nussbaum se señala la importancia de ocuparse de desarrollar emociones políticas que sean beneficiosas para fomentar la igualdad material en las sociedades. Para Nussbaum, una de nuestras dificultades políticas primarias es que, como humanos, nos sentimos desvalidos. Por eso muchos (si no todos los) populismos funcionan alimentando fantasías de invulnerabilidad. 

¿Por qué necesitamos ese desarrollo de emociones positivas?

Las emociones negativas enfrentan a unos segmentos con otros en base a prioridades. Una mujer de clase alta no defenderá un feminismo que considera amenaza (o NO solución) a su posición de clase. Un nacional, incluso de primera o segunda generación, no defenderá al inmigrante que llega ahora si lo considera una amenaza para su posición social o labora. Un trabajador o trabajadora pondrá su trabajo por encima de su condición de clase o sus valores socialistas, y reaccionará frente al "otro" por mucho que le puedan tachar de racista o machista.

Sin emociones que construyan en el cerebro del votante imágenes positivas de las propuestas que se le ofrecen, no habrá razones que se impongan a las emociones más negativas, sectarias y viscerales que se alimentan del miedo al "otro", a los desconocido o a la perdida de lo poco o mucho que ya se tiene.

Y ya sabes....... 

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